Despachos desde Europa: tratando de definir 'plástico de un solo uso'

En los últimos años, los plásticos se han convertido muy rápidamente en la cara pública de la crisis de contaminación por residuos. Las cantidades de plásticos que se tiran o se filtran al medio ambiente, los mares y los océanos cada año son asombrosas (de 5 a 13 millones de toneladas métricas por año). Solo Europa produce 25.8 millones de toneladas métricas de residuos plásticos al año, de los cuales solo el 30% se recoge para su reciclaje.

Aunque no se conoce realmente el alcance total de los problemas causados ​​por la ubicuidad de los desechos plásticos en el medio ambiente, está claro que su creciente presencia tiene un potencial significativo para causar daños tanto a la vida marina como a la humana. El fenómeno se ve agravado por el creciente consumo de plásticos de “un solo uso”, aquellos diseñados para usarse una sola vez antes de desecharse o desecharse como basura.

Directiva europea sobre plásticos de un solo uso

En un intento por detener la corriente de contaminación plástica que llega a nuestros océanos, la Comisión Europea adoptó la Directiva sobre plásticos de un solo uso (SUPD) el 2 de julio de 2019. La política aborda los 10 artículos que se tiran con mayor frecuencia en las playas europeas (así como artes de pesca), y establece diversas medidas reglamentarias para estos artículos.

Las medidas varían según la categoría de producto, con algunos artículos sujetos a prohibiciones absolutas y otros regulados a través de medidas como marcos de responsabilidad ampliada del productor (REP), objetivos de reducción del consumo, requisitos de etiquetado y diseño y objetivos de recogida selectiva. El objetivo de estos instrumentos políticos es abordar las causas fundamentales de la contaminación plástica transformando la economía de los fabricantes, de modo que produzcan envases más sostenibles y aumenten la calidad y cantidad de plásticos recogidos para su reciclaje.

¿Qué entendemos por plástico?

El enfoque de la directiva en los productos plásticos es comprensible, tanto científica como políticamente.

Sin embargo, la definición actual de plástico contenida en la directiva es potencialmente problemática, porque los productos de un solo uso de los tipos que están dentro del alcance, pero que no son plásticos “oficialmente”, estarán exentos de sus regulaciones. Por ejemplo, la SUPD excluye los “polímeros naturales que no han sido modificados químicamente” de la definición de plástico. Un estudio reciente realizado por Eunomia Research and Consulting examinó el caso de las toallitas húmedas, ya que ofrecen un buen ejemplo y análisis de materiales alternativos, no plásticos, y cómo se miden en términos de impacto ambiental. En el caso de las toallitas húmedas, el debate en torno a las exenciones se ha centrado en dos tipos de fibras celulósicas sintéticas: lyocell y viscosa, que son sustitutos eficaces de los polímeros sintéticos.

De acuerdo con la intención de la directiva, las exenciones para productos fabricados con algunos materiales pueden ser apropiadas, especialmente aquellos artículos que han demostrado tener un impacto sustancialmente menor en el medio ambiente que los equivalentes hechos de "plástico". Sin embargo, los productos fabricados a partir de polímeros naturales no modificados que no se pueda demostrar que se comportan de manera sustancialmente diferente en el medio ambiente tampoco estarían cubiertos por la regulación.

Tales lagunas, relacionadas con la definición de plástico y la interpretación de la directiva, podrían socavar gravemente la eficacia de la legislación e incluso podrían resultar contraproducentes en términos medioambientales.

Además del riesgo de eximir de su alcance materiales con impactos ambientales similares a los cubiertos, la definición de plástico de la SUPD podría incentivar a los fabricantes sujetos a las obligaciones de EPR a buscar reemplazos de materiales que los eximirían de tener que financiar el costo de recolección de residuos. tratamiento y limpieza de basura. Esto, en última instancia, resultaría en menos dinero para los municipios, y las ciudades aún tendrán la responsabilidad de administrar el artículo de un solo uso, aunque técnicamente no está definido como "plástico".

Parte de una conversación más amplia sobre el diseño de políticas

Esta historia de lagunas y definiciones problemáticas se encuentra dentro de un contexto mucho más amplio de sistemas EPR bien diseñados, que son el núcleo de la implementación del SUPD y son vitales para garantizar que los plásticos y su valor permanezcan en la economía y fuera del medio ambiente. .

De particular importancia es la eco-modulación de tarifas, donde los fabricantes son recompensados ​​por sus esfuerzos en el diseño de sus productos para mitigar el impacto en el medio ambiente. Del mismo modo, los fabricantes serán sancionados económicamente por productos de un solo uso o envases que no estén diseñados para reciclarse.

Además de contribuir a la reducción del plástico, la modulación de tarifas puede respaldar un cambio a envases reutilizables y la eliminación gradual de sustancias peligrosas en el plástico. La Comisión Europea está desarrollando actualmente directrices sobre las tarifas de eco-modulación para los esquemas de EPR (Artículo 8 (5) de la Directiva Marco de Residuos) con el fin de ayudar a los estados miembros en la transposición de la legislación de la UE.

Una oportunidad histórica

El objetivo de la Comisión Europea es implementar una política que acelere la transición a una economía circular. En el caso de los productos de un solo uso, evitar el desperdicio en primer lugar debe ser siempre el objetivo principal, y deben tomarse medidas para estimular un comportamiento que evite el consumo y fomente reuse.

El SUPD es una oportunidad histórica para que la UE demuestre su liderazgo mundial al abordar uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo. Es fundamental que la discusión en torno a las definiciones se contextualice de acuerdo con el principal objetivo de la SUPD: alejarse del uso único y hacia una economía circular con sistemas eficientes.

Sería trágico si se permitiera continuar tirando basura o la disposición inapropiada de los artículos, o si los productores pudieran eludir su responsabilidad al “innovar” en torno a un conjunto de definiciones.


 

Nota: Este artículo fue publicado y presentado originalmente en Reciclaje de recursos'S sitio web. Para ver el articulo original, haga click aquí.